La Parroquia de San Pedro y San Pablo es uno de los monumentos históricos más importantes de Jilotepec. Su origen se remonta a la época colonial y forma parte de los primeros conjuntos franciscanos establecidos en la región durante el siglo XVI.
Su arquitectura sobria, característica de los franciscanos, resguarda valiosos retablos, pinturas y elementos históricos que forman parte del patrimonio cultural del municipio. Durante siglos ha sido el corazón religioso y social de Jilotepec.
¿Qué la hace especial?
Más de 400 años de historia.
Parte del legado franciscano de la región.
Ubicada frente a la plaza principal.
Símbolo de identidad para los jilotepequenses.